5 pasos fáciles para solucionar problemas

Escrito por Ines Ussia el . Publicado en Psicología Online

Lo primero de todo hay que definir bien el problema. Para problemas  descritos de forma muy general  y de manera impersonal  es muy difícil encontrar soluciones

Lo primero de todo hay que definir bien el problema. Para problemas  descritos de forma muy general  y de manera impersonal  es muy difícil encontrar soluciones. Así que el primer paso debe ser este, definir en términos concretos y en términos personales.

Por ejemplo si el problema es: Mala situación económica, deberíamos plantearlo de la siguiente manera: ¿Qué puedo hacer yo para reducir gastos? O ¿qué puedo hacer yo para ahorrar más?

El siguiente paso es hacer una Tormenta de Ideas o Brain Storm, esta técnica consiste en hacer una lista de posibles soluciones sin someterlas a ningún juicio o evaluación. Aquí intentaremos hacer una lista extensa, con soluciones que más adelante ya decidiremos si son factibles o no, útiles o no.  O incluso si se pueden combinar algunas de ellas para que la solución sea aún mejor.

Para el problema que hemos definido en nuestro ejemplo podríamos poner soluciones que vayan desde no salir de casa, hacer ejercicio al aire libre en lugar de ir al gimnasio, comer tupper en el trabajo en lugar de salir a un restaurante, comer en casa de mi madre, dejar de fumar…etc.

Ya cuando tengamos nuestra lista de posibles soluciones, elegiremos tres criterios sobre los cuales vamos a valorar cada una de las opciones. Estos tres criterios los escogeremos según la prioridad para nuestro problema.

Siguiendo con nuestro ejemplo:

Criterio 1: posibilidad (que sea posible hacerlo) criterio 2: facilidad (que no me resulte muy difícil hacerlo)  criterio 3: eficacia (que suponga un verdadero ahorro)

Una vez escogido los criterios, me pongo a evaluar cada una de las soluciones de la lista en base a estos tres criterios.

Ejemplo:

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¿ Por qué postergamos las cosas?

Escrito por Alejandra Mencias el . Publicado en Psicología Online

Postergar“NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY”: LA PROCRASTINACIÓN

A todos nos suena la frase de arriba, pero hay quienes, inevitablemente, tienden a  postergar sistemáticamente tareas u obligaciones que deben hacer y  las sustituyen por otras que les resultan mucho más agradables o que proporcionan placer o bienestar inmediatos.

Podemos identificar esto como “pereza” y se da en muchas situaciones: Cuando dejamos para más adelante la cita para revisión médica, cuando el estudiante aplaza el estudiar para sus exámenes, el profesional que posterga la reunión para “otro día”… Y todo esto basándose en la premisa de que “hay tiempo de sobra”.  El o la procrastinador/a suele:

-Sobrestimar el tiempo del que realmente dispone para realizar la tarea o

-Subestimar  el tiempo que dicha tarea requiere –según los recursos de los que la persona dispone, es decir, no todos tardamos lo mismo en hacer un informe,  en limpiar la casa o en hacer la compra-.

El resultado de aplazar más y más las tareas tiene como consecuencia el generar o bien retrasos en la propia realización de la tarea o bien sentir una sobrecarga de trabajo que puede derivar  en consecuencias emocionales que dañen la autoestima o que generen estrés de forma sistemática.

En la Universidad de Constanza (Alemania) ,  un grupo de científicos que han estudiado pormenorizadamente la procrastinación, han concluido que  este comportamiento se da bajo la creencia de que el día, la semana o el mes siguiente será más adecuado para poner en práctica lo que tenemos planificado, es decir, se busca “el mejor momento”.  También se descubrió que, la tarea, si se plantea en términos vagos y generales , se tiende a procrastinar más que si se plantea en términos más concretos.

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¿Qué es la Dependencia Emocional?

Escrito por Antonia Lafoz el . Publicado en Psicología Online

Dependencia emocionalSeguramente, a lo largo de nuestra vida, hemos conocido a parejas cuya forma de relacionarse  nos cuesta entender.  En algunos casos, no comprendemos por qué algunas personas establecen límites o barreras muy rígidas cuando consideran que la relación comienza a implicar intimidad o compromiso y por tanto, a pesar de desear al amado, evitan un mayor acercamiento para sentirse seguras. Otras parejas, afortunadamente pocas,  se relacionan de forma que uno/a de los dos siente como el otro/a  necesita mantener el control  de las personas y relaciones que establece, aunque para conseguirlo necesite utilizar la violencia psíquica y en algunos por desgracia física.  Por otra parte, mucho más común de lo que pudiera parecer,  podemos observar cómo uno de los miembros de la pareja hace o dice cualquier cosa que el otro/a le pida por temor a que éste/a le abandone. Estaríamos hablando en este último caso de una relación de apego ansioso o de dependencia emocional.

En general, todos tenemos determinadas representaciones y expectativas específicas respeto al amor y a la vida de pareja. Estas representaciones esperadas son importantes para comprender qué ocurre en el encuentro. La elección final se realiza a favor de aquel o aquella que parece adaptarse mejor  a nuestro guión de vida.  Además, la percepción de necesidades del otro que correspondan a lo que nosotros podamos colmar, provoca atracción por la esperanza de poder darle al otro lo que le falta.  El bienestar que sentimos cuando aquella persona con la que compartimos nuestra vida se siente feliz a nuestro lado, puede convertirse en todo lo contrario cuando nos hacemos responsables de la felicidad del otro/a o nos sentimos culpables de su sufrimiento y hacemos lo imposible para evitarlo y salvar a cualquier precio la relación de pareja.  Es en este caso, cuando la persona dependiente emocionalmente comienza a sufrir un “secuestro” de su propia vida, a ser una auténtica “marioneta”, a conformarse con “migajas de amor” e incluso a soportar todo tipo de maltrato psicológico, creyendo finalmente  que debe de estar agradecido de que alguien le quiera y le acepte como lo que le han dicho que es.  Ante su percepción de falta de valía personal, considera que nadie podrá quererle o aceptarle como es y esto hace que ante la necesidad de sentirse querido y el miedo a la soledad,  se enganche a la otra persona aunque para ello tenga que renunciar, incluso algunas veces, a su propia dignidad.

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4 claves para superar una ruptura.

Escrito por Ines Ussia el . Publicado en Psicología Online

  • 4 claves para superar separaciónNo idealizar

Los recuerdos son muy subjetivos y vulnerables. Cuando nos encontramos ante la ruptura de una relación nos empiezan a asaltar recuerdos de momentos vividos con esa persona. Y aunque puede que en un momento inicial nos invada la rabia o el enfado y recordemos eventos negativos de la relación, la tristeza de la pérdida nos suele llevar a recordar sólo los buenos momentos  incluso llegando a idealizar a la persona y la relación, bloqueando  los recuerdos negativos.

La realidad es que como toda relación habrá tenido momentos buenos y momentos menos buenos, el caso es que no debemos olvidar el motivo por el que la relación se ha terminado, sino el duelo de la ruptura nos resultará más complicado.

  •  No auto-engañarse

Muy relacionado con la idealización. Las personas cambian pero sólo si ellas quieren y tampoco se transforman y se convierten en lo que nosotros deseamos de la noche a la mañana, a veces esto nunca ocurre.  Pensar que la persona con la que teníamos la relación cambiará justo tras la ruptura y todo se volverá maravilloso sólo nos deja estancados en nuestro en duelo. Y que estemos esperando algo que probablemente no ocurra.

La tristeza y/o el miedo a la soledad puede llevarnos también a auto-convencernos de que cosas que no me gustaban de la persona y de la relación ahora podrían importarme menos, pero sé sincero contigo mismo y no te conformes sólo por que sea doloroso o porque de miedo.

  •  Aceptar y asumir la nueva situación y sus consecuencias

Aceptar que hay que empezar un proceso de reconstrucción sentimental y a veces vital.  Esa persona ha formado parte de nuestra vida social, rutinas…etc. Y ahora hay que reconstruir sin que forme parte de esas partes de nuestra vida.

Aceptar y asumir que por mucho que haya querido a esa persona, por el motivo o motivos que sean no ha funcionado y ahora hay que aprender a vivir sin esa persona.

Es probable que en muchos momentos la echemos de menos pero eso no podemos confundirlo con el enamoramiento, es fruto de la costumbre y de la necesidad y que por supuesto que siga existiendo cariño. Pero no es lo mismo querer que estar enamorado.

  •  No podemos ser amigos

Algo también relacionado con todo lo anterior es el concepto equivocado de “podemos ser amigos”.

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Ansiedad y Fertilidad.

Escrito por Alejandra Mencias el . Publicado en Psicología Online

FertilidadLa ansiedad afecta negativamente a la fertilidad. El estrés afecta a la capacidad reproductiva tanto de hombres (producción de semen)  como de mujeres y si esto lo unimos a los conflictos y la carga emocional que puede suponer el estrés de intentar concebir sin conseguirlo,  las dificultades pueden aumentar considerablemente.

Prestemos atención a los síntomas

Un alto porcentaje (15-45%) de parejas acaban por abandonar los tratamientos de fertilidad debido a la carga emocional que el proceso les supone y la cifra puede ascender a un 60% en parejas que llevan más de un ciclo de tratamiento.

Los sentimientos de culpabilidad, el estrés,un bajo estado de ánimo (que puede desembocar en depresión) , la ansiedad o problemas de comunicación en la pareja son algunos de los síntomas más habituales. Las parejas que pasan por tratamientos de fertilidad realmente están en un proceso que consta de muchos altibajos emocionales, totalmente normales por otro lado, ya que durante el proceso existen fases de máximo estrés, como la punción ovárica, el momento de la transferencia embrionaria o la espera hasta conocer los resultados de la prueba de embarazo.  Pero aunque estas emociones sean de lo más normal,  es importante prestarles atención para evitar que desemboquen en un conflicto importante para la pareja y para cada uno de los miembros de la misma. Dicho conflicto suele surgir cuando se gestionan mal dichas emociones, por ejemplo, pensando que esas emociones no son normales y se intentan evitar, cuando con esto, lo único que se consigue es generar más estrés y tras ello, un bajo estado de ánimo.

La importancia de la ayuda psicológica.

El papel principal de la intervención psicológica en estos casos es reducir el alto nivel de estrés , ya que ha quedado demostrado que mujeres que presentan niveles de ansiedad altos pueden llegar a tener un 30% menos de posibilidades de que sus óvulos sean fecundados, además de que la ansiedad puede provocar emociones negativas que pueden interferir en sus relaciones interpersonales, con lo cual se genera un conflicto con los principales puntos de apoyo emocional en estos casos. 

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